G7 libera reservas de petróleo para contener precios; ¿podría bajar el diésel en México?

Los líderes del G7 acordaron liberar hasta 100 millones de barriles de petróleo y productos refinados durante los próximos cuatro meses, en una medida coordinada por la Agencia Internacional de Energía (AIE) que busca aumentar temporalmente la oferta y contener el incremento en los precios de los combustibles.
El acuerdo contempla que una cantidad importante de diésel sea liberada durante las primeras semanas, además de impulsar una mayor producción y capacidad de refinación y mantener abiertos los flujos de energía entre los países integrantes.
La reunión fue impulsada por Francia ante el fuerte incremento de los precios de los combustibles en medio de la actual crisis energética internacional.
¿Qué significa liberar las reservas?
Las reservas estratégicas de petróleo funcionan como una especie de “colchón” para situaciones de emergencia.
Cuando los países liberan parte de esas reservas, el combustible llega al mercado y aumenta temporalmente la oferta disponible. Con ello, el objetivo es reducir la presión sobre los precios y evitar que una escasez o interrupción en el suministro provoque aumentos todavía mayores.
Tras conocerse el acuerdo, los precios internacionales del petróleo registraron movimientos a la baja. El Brent cerró el viernes en alrededor de 102.25 dólares por barril, mientras que el WTI terminó en 91.11 dólares.
La decisión llega después de que el diésel alcanzara niveles récord o cercanos a máximos históricos en distintos mercados, en medio de interrupciones en el suministro energético relacionadas con el conflicto en Medio Oriente y otros problemas en las cadenas de abastecimiento.
¿Qué tiene que ver México?
Aunque el petróleo y los productos refinados liberados por los integrantes del G7 no serán enviados directamente a México, una disminución de los precios internacionales podría tener efectos indirectos en el mercado mexicano.
México depende de las importaciones para cubrir una parte importante de su consumo de diésel. Datos citados por El Financiero señalan que durante el segundo trimestre de 2026 el país consumió en promedio 434 mil barriles diarios.
De ese volumen, 58.8% fue abastecido por producción de Pemex, 23.7% por importaciones de Pemex y 17.5% por compras realizadas por empresas privadas.
Además, Estados Unidos es el principal proveedor del diésel que llega a México. Reuters reportó, con base en estimaciones de Goldman Sachs, que las importaciones estadounidenses representan más de la mitad del consumo mexicano de este combustible.
Por ello, una menor presión sobre los mercados estadounidense y mundial podría terminar reflejándose en los costos de importación que enfrenta México.
¿Entonces bajará el precio del diésel en México?
No necesariamente de inmediato.
El precio que pagan los automovilistas mexicanos no depende únicamente de la cotización internacional del petróleo. También influyen factores como el costo de los combustibles importados, el tipo de cambio, los impuestos y los estímulos fiscales establecidos por la Secretaría de Hacienda.
De hecho, para la semana del 26 de septiembre al 2 de octubre, Hacienda mantuvo un estímulo fiscal de 100% al IEPS del diésel, equivalente a 7.3634 pesos por litro, además de un estímulo complementario de 1.1896 pesos.
Esto significa que el Gobierno federal ya utiliza mecanismos fiscales para amortiguar parte del impacto de los precios internacionales.
Por lo tanto, la liberación de reservas del G7 podría ayudar a disminuir la presión sobre el mercado internacional, pero cualquier efecto sobre el precio del diésel en México dependerá también de la evolución del petróleo, el tipo de cambio, los costos de importación y la política fiscal nacional.




