Fiscalía reabre investigación por denuncia de agresión sexual en la Universidad de Cornell

La Fiscalía del condado de Tompkins, Nueva York, decidió reabrir la investigación sobre una denuncia de agresión sexual presuntamente ocurrida en 2024 en la Universidad de Cornell, luego de que una estudiante demandara a la institución y a autoridades policiales por considerar que no hicieron lo suficiente para investigar el caso.
La mujer, identificada en la demanda como Jane Doe, aseguró que tenía 20 años cuando, el 19 de octubre de 2024, habría sido emborrachada y drogada y posteriormente violada por varios hombres dentro de una casa de la fraternidad Chi Phi.
Según su demanda, semanas después acudió al Departamento de Policía de la Universidad de Cornell para denunciar lo ocurrido, pero no se presentaron cargos penales en ese momento.
Fiscal reconsidera decisión
Matthew Van Houten, fiscal de distrito del condado de Tompkins, informó que reconsideró la decisión inicial de no presentar cargos y ahora permitirá que un gran jurado valore el caso.
El fiscal explicó que la declaración que la mujer proporcionó a la Policía en noviembre de 2024, según la revisión inicial de su oficina, no incluía acusaciones de haber sido drogada contra su voluntad ni de una violación grupal.
Sin embargo, Van Houten anunció la reapertura de la investigación y señaló que se tomarán en cuenta las acusaciones adicionales incluidas en la demanda.
Una fiscal principal fue asignada al caso y será la encargada de continuar con las investigaciones y revisar la información disponible.
“Buscar justicia a veces nos obliga a reconsiderar o reabrir casos cuando se nos proporcionan pruebas adicionales”, señaló Van Houten en un comunicado.
Abogado de la denunciante cuestiona la actuación policial
Thomas Giuffra, abogado de la mujer, rechazó la idea de que la versión presentada recientemente sea sustancialmente diferente de lo que su clienta había contado originalmente a las autoridades.
El abogado aseguró que la mujer acudió a la Policía universitaria cuando estuvo emocionalmente preparada para hablar sobre lo ocurrido y que, después de presentar su denuncia, no volvió a recibir información sobre el avance de la investigación.
Giuffra también afirmó que su clienta no fue contactada por investigadores de la Fiscalía del condado de Tompkins ni por personal especializado en entrevistar a sobrevivientes de agresión sexual hasta después de que presentó la demanda.
Cornell asegura que hubo sanciones contra estudiantes
El caso también generó cuestionamientos sobre la respuesta de la Universidad de Cornell.
La demanda sostiene que siete integrantes de la fraternidad señalados en el caso tuvieron la posibilidad de “mitigar su conducta” mediante la presentación de ensayos ante la universidad, argumento que generó críticas y cuestionamientos sobre las medidas disciplinarias aplicadas.
Cornell, sin embargo, afirmó que los ensayos fueron solamente una parte de las consecuencias impuestas a los estudiantes.
La universidad señaló que, después de recibir la denuncia en 2024, la Policía de Cornell proporcionó información a la Fiscalía y que la institución llevó a cabo su propia investigación mediante su proceso disciplinario administrativo.
De acuerdo con Cornell, los estudiantes involucrados recibieron distintas sanciones, entre ellas expulsiones y suspensiones.
El caso vuelve a estar bajo investigación
La reapertura de la investigación ocurre dos semanas después de que la estudiante presentara su demanda, la cual ha generado atención nacional y cuestionamientos sobre la manera en que se manejaron inicialmente las acusaciones.
Van Houten también señaló que su oficina recibió numerosas llamadas y correos electrónicos cuestionando la decisión inicial de no procesar el caso, algunos de ellos acompañados de insultos y amenazas.
Ahora corresponderá a la investigación determinar qué ocurrió y al gran jurado valorar las pruebas antes de decidir si existen elementos para presentar cargos penales.




