México busca corregir rezago educativo tras resultados de PISA; regresaría libro de Matemáticas

Tras los resultados de la prueba PISA, que evidenciaron importantes rezagos en el aprendizaje de estudiantes mexicanos, autoridades educativas plantearon revisar los libros de texto y las estrategias de lectura y matemáticas que se aplican actualmente en las escuelas.
Entre las medidas que se analizan se encuentra el regreso del libro de Matemáticas que fue suprimido en 2023, durante la gestión de Marx Arriaga como subsecretario de Educación Básica en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
El especialista en Política Educativa Comparada, Eduardo Andere, consideró que recuperar el material puede ser positivo, pero advirtió que un libro por sí solo no resolverá las deficiencias educativas.
“Es importante que se elabore, pero más allá del texto, necesitamos una capacitación estricta, profunda, rigurosa y continua de los maestros encargados de matemáticas”, sostuvo.
También buscan reforzar la lectura
Además del regreso del material de Matemáticas, se planteó implementar un plan de lectura y promover restricciones al uso de celulares dentro de los salones de educación básica.
La intención es reducir las distracciones que generan estos dispositivos y favorecer mejores condiciones para el aprendizaje de los estudiantes.
Sin embargo, especialistas señalaron que estas acciones podrían resultar insuficientes si no se atienden problemas estructurales relacionados con la formación docente y la desarticulación didáctica que, a su consideración, se han generado a partir de la llamada Nueva Escuela Mexicana.
Andere insistió en que recuperar un libro representa apenas una parte de la solución y que mejorar los resultados educativos requiere una estrategia de largo plazo.
“Para formar a un docente necesitas una política de mediano y largo plazo, seleccionar a los mejores candidatos, acompañarlos durante sus cuatro años de carrera y darles formación continua, con enorme presupuesto”, explicó.
El especialista reconoció que un nuevo libro puede contribuir a corregir lo que calificó como un error importante, pero descartó que por sí mismo sea suficiente para solucionar el déficit de aprendizaje.
“Un libro ayuda a corregir un error grave, pero de ahí a decir que con eso se va a resolver el déficit, absolutamente no”, afirmó.




