Trump endurece vigilancia financiera y pone la mira en remesas enviadas desde EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva con la que busca reforzar los controles del sistema financiero estadounidense y aumentar la vigilancia sobre operaciones relacionadas con fraude, lavado de dinero y actividades vinculadas con migrantes que trabajan sin autorización legal.
El documento instruye al Departamento del Tesoro a fortalecer la supervisión de movimientos financieros y menciona investigaciones que detectaron operaciones relacionadas con tráfico de fentanilo y organizaciones criminales ligadas a cárteles mexicanos.
La orden también hace referencia a presuntas redes de lavado de dinero conectadas con grupos establecidos en China, las cuales habrían facilitado cientos de miles de millones de dólares a estructuras criminales internacionales.
Uno de los puntos que más llamó la atención es que las autoridades financieras pondrán mayor atención en transferencias internacionales de bajo monto, es decir, remesas enviadas por trabajadores migrantes a sus familias fuera de Estados Unidos.
Según el decreto, este tipo de operaciones podrían ser utilizadas para actividades ilícitas como financiamiento al terrorismo, narcotráfico, trata de personas y evasión fiscal.
El Gobierno estadounidense adelantó que bancos y entidades financieras deberán emitir alertas sobre movimientos sospechosos y podrían solicitar información adicional a clientes que abran cuentas o soliciten créditos.
Entre los datos que podrían requerirse se encuentran el estatus migratorio, permisos de trabajo y verificaciones especiales para personas que utilicen un ITIN, número fiscal comúnmente usado por quienes no cuentan con Seguro Social.
Aunque la orden aclara que el uso del ITIN no constituye una actividad ilegal, sí podría ser considerado como un factor de riesgo para ciertas operaciones financieras.
Además, el documento sugiere que las instituciones financieras tomen en cuenta posibles riesgos de deportación o pérdida de empleo antes de aprobar créditos hipotecarios, automotrices o tarjetas bancarias.
Las remesas representan actualmente cerca del 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto de México y se han convertido en una de las principales fuentes de ingresos para millones de familias mexicanas, por lo que las nuevas medidas podrían generar impacto económico y preocupación entre comunidades migrantes.




