Brenda Ríos encabeza preferencias rumbo a la coordinación municipal de Morena en Chihuahua

Chihuahua, Chih.— En el tablero político rumbo a 2027, las cifras empiezan a dibujar una tendencia clara: Brenda Ríos se posiciona al frente de las preferencias en la más reciente medición de Statistical Research Corporation, consolidándose como la aspirante mejor colocada para encabezar la coordinación municipal de Morena en la capital del estado, figura que, en los hechos, se perfila como la candidatura a la presidencia municipal.
De acuerdo con el estudio levantado el 9 de abril de 2026, Ríos obtiene un 27.1% de las preferencias en un escenario interno del partido, superando por margen estrecho pero sostenido a Marco Quezada, quien alcanza 26.2%. Más atrás se ubican Miguel Riggs con 5.8% y Eugenio Baeza con 5.3%, en un escenario donde el voto aún disperso y el segmento de indecisos mantienen espacio para movimiento estratégico.
El dato no es menor: la metodología interna de Morena establece que, en caso de múltiples aspirantes, se realizará primero un sondeo para seleccionar a los perfiles mejor posicionados, seguido de una encuesta definitiva donde quien obtenga mayor puntuación será designado coordinador o coordinadora de la defensa de la transformación. En ese contexto, a poco más de seis meses de ese proceso interno, la fotografía actual coloca a Ríos en una posición de ventaja competitiva.
En paralelo, el bloque opositor enfrenta una dinámica distinta. En el PAN, la contienda interna muestra dispersión y falta de claridad en el liderazgo. César Jáuregui aparece con 23.9%, seguido de Santiago de la Peña con 21.4% y Manque Granados con 18.9%, en un escenario fragmentado que evidencia competencia sin consolidación.
Fuentes políticas señalan que la propia gobernadora ha intervenido para contener tensiones internas, impulsando perfiles como Jáuregui, en medio de cuestionamientos por el estado de la fiscalía, y De la Peña, cuya presencia en la arena política contrasta con su responsabilidad en la conducción del gobierno estatal. El resultado: una narrativa de administración que compite con su propia agenda electoral.
Más allá de los nombres, el dato estructural comienza a pesar: en la intención de voto por partido, el PAN registra 42.5% frente a un 32.9% de Morena. Sin embargo, la brecha se ha venido reduciendo progresivamente, marcando una tendencia de cierre a más de un año de la elección constitucional de 2027.
En síntesis, el escenario es claro: Morena empieza a ordenar su oferta política con una figura que capitaliza posicionamiento, mientras el PAN navega entre múltiples liderazgos sin una definición contundente. La contienda apenas se está escribiendo, pero el ritmo ya lo marca quien encabeza.





