Nacional

Beber agua en el momento correcto puede marcar la diferencia

Especialistas en salud y nutrición, así como instituciones como Mayo Clinic, los Archivos Latinoamericanos de Nutrición y estudios publicados en PubMed Central, coinciden en que una ingesta equilibrada y distribuida contribuye a un mejor funcionamiento del organismo.

Si bien no existe un horario universal “ideal” para beber agua respaldado por evidencia científica concluyente, diversos estudios y guías internacionales señalan momentos clave en los que la hidratación resulta especialmente beneficiosa.

Beber agua por la mañana ayuda a recuperar la hidratación tras el ayuno nocturno y puede favorecer la adopción de hábitos saludables. Asimismo, consumir agua aproximadamente 30 minutos antes de las comidas puede incrementar la sensación de saciedad y contribuir a reducir la ingesta calórica, particularmente en adultos mayores.

Durante la actividad física, los expertos recomiendan beber agua antes, durante y después del ejercicio, con el fin de reponer los líquidos perdidos a través del sudor y prevenir la deshidratación. Además, mantener una ingesta regular y distribuida a lo largo del día resulta más efectivo que consumir grandes cantidades en un solo momento.

En cuanto a la temperatura del agua, las investigaciones señalan que no existen diferencias significativas en los beneficios entre beber agua fría, templada o caliente, por lo que la elección puede depender del confort y la preferencia personal.

De acuerdo con Mayo Clinic, el agua constituye entre el 50 y el 70 por ciento del peso corporal y cumple funciones esenciales como la eliminación de desechos, la regulación de la temperatura, la lubricación de las articulaciones y la protección de los tejidos, lo que la convierte en un elemento indispensable para la salud general.

Artículos Relacionados

Back to top button