Cierre fronterizo dejó varados a migrantes en Ciudad Juárez

De acuerdo con los monitoreos de la Organización Internacional para las Migraciones de las Naciones Unidas (OIM-ONU Migración), el 60 por ciento de las personas migrantes que se encuentran en Ciudad Juárez no pueden volver a su lugar de origen debido a cuestiones como la inseguridad, la falta de oportunidades laborales o la inestabilidad política, por lo que su principal necesidad es la generación de ingresos en esta frontera.
Según los datos preliminares de la Matriz de Seguimiento del Desplazamiento (DTM, por sus siglas en inglés), que entre abril y septiembre de 2025 encuestó a 491 personas migrantes en 20 puntos estratégicos de la ciudad, la falta de acceso a medios de subsistencia y la falta de oportunidades educativas también las obligan a permanecer fuera de su país, pese al cierre de la frontera de Estados Unidos para los solicitantes de asilo.
El 28 por ciento de las personas encuestadas dijo que ya contaba con una cita digital, obtenida a través de la aplicación móvil CBP One, para ingresar a Estados Unidos, cuando el gobierno de Donald Trump cerró la frontera, por lo que el 83 por ciento no cuentan con ningún documento migratorio en México, mientras que su principal necesidad es la generación de ingresos, ya que sólo el 16 por ciento reciben remesas de Estados Unidos o de su país.
Al ser encuestadas, el 67 por ciento dijo que su plan migratorio en ese momento era permanecer en la localidad, el 18 por ciento quería regresar a su país de origen o residencia habitual, y el siete por ciento continuaba con la idea de llegar a Estados Unidos.
La generación de ingresos fue la principal necesidad en México para el 68 por ciento de ellas, la asistencia legal para el 34, la alimentación y nutrición para el 32, la obtención de documentos para el 26, el alojamiento para el 25, la seguridad para el 19 y la asistencia médica para el 15 por ciento.
Mientras que en la DTM integrada por encuestas de julio a diciembre de 2024 el 45 por ciento de las personas tenían una estancia mayor a seis meses en México, esta vez la cifra subió al 80 por ciento, mientras que las personas ocupadas laboralmente en el país aumentaron del 11 al 24 por ciento, y el porcentaje de las extranjeras que dijeron que no volverían a su país de origen o residencia previa disminuyó del 77 al 60.




