VIH en ascenso: Chihuahua entre los 10 estados con mayor incidencia

Chihuahua— El estado registró este año 597 nuevos casos positivos de VIH, cifra que equivale a una incidencia de 15.1 por cada 100 mil habitantes, según los datos de la Secretaría de Salud del Gobierno federal.
Con ese indicador, la entidad ocupa el noveno lugar nacional y está sólo por debajo de Campeche, que registra 15.5; Baja California, con 16.6; Veracruz, 17.2; Tabasco, 18.9; Colima, 20.1; Yucatán, 20.7; Baja California Sur, 29.6; y Quintana Roo, que encabeza la lista con 54.3.
El estado aparece incluso por encima de la Ciudad de México, que presenta una incidencia de 13.6 este año, además de otras entidades que mantienen tasas menores.
Las variaciones de los últimos años muestran el comportamiento del virus en la entidad. En 2023 detectaron 702 casos nuevos, en 2024 fueron 730 y este año cerró con 597, lo que representa un descenso después de dos años con incrementos.
De los diagnósticos de este año, 507 corresponden a hombres y 90 a mujeres. Entre 2014 y 2025, Chihuahua acumula 5 mil 186 casos, de los cuales más del 80 por ciento pertenece a población masculina.
El informe indica que 65 por ciento de los casos nuevos está concentrado en personas de 25 a 44 años, un patrón que coincide con el comportamiento nacional. También establece que la transmisión sexual continúa como la vía predominante.
Los especialistas señalaron que el padecimiento se ha desplazado hacia otros grupos poblacionales y ya no se concentra únicamente en los mismos perfiles que hace décadas.
En la conferencia de prensa ofrecida por la Secretaría de Salud estatal con motivo del Día Mundial contra el Sida, el responsable del Programa Estatal de VIH/Sida e Infecciones de Transmisión Sexual, Alfredo Guzmán Macías, reiteró que los grupos que mantienen relaciones sexuales sin protección, usuarios de drogas, mujeres embarazadas y parejas de personas con VIH tienen mayor riesgo.
Sin embargo, advirtió que cualquier persona puede contraer el virus y recomendó atender las medidas básicas de protección y evitar prácticas inseguras. “La detección oportuna y el apego al tratamiento son la clave para tener una buena calidad de vida”, afirmó.




