¡Borneo arde! Indonesia intenta apagar los incendios con “siembra de nubes” ante un temido El Niño

Una de las regiones de mayor riqueza natural del planeta enfrenta una nueva emergencia por los incendios forestales que consumen grandes extensiones de la isla de Borneo, y Indonesia está recurriendo a una estrategia poco habitual para intentar contener las llamas: provocar lluvias mediante la siembra de nubes.
Indonesia, que administra aproximadamente el 73% de Borneo, busca utilizar esta técnica ante una temporada de incendios que expertos consideran podría convertirse en una de las más graves de los últimos años, especialmente por las condiciones secas asociadas con el fenómeno de El Niño.
🔥 Más de 285 mil hectáreas quemadas
Las cifras sobre la magnitud de la emergencia varían según la fuente.
El gobierno indonesio reportó que más de 100 mil hectáreas fueron afectadas por el fuego durante la primera mitad del año.
Sin embargo, el análisis independiente realizado por Nusantara Atlas, plataforma especializada en monitorear la deforestación, calcula que la superficie quemada hasta julio supera las 285 mil hectáreas.
La situación ha generado especial preocupación debido a que Borneo alberga extensas selvas tropicales y numerosas especies protegidas.
☁️ ¿Cómo funciona la siembra de nubes?
La técnica consiste en introducir determinadas sustancias, entre ellas yoduro de plata y sales, en nubes que ya cuentan con las condiciones necesarias para producir precipitaciones.
El objetivo no es crear nubes desde cero, sino estimular las que ya existen para aumentar las posibilidades de lluvia.
“La modificación del clima no crea nubes. Optimizamos las nubes que tienen potencial para producir lluvias”, explicó la meteoróloga Safillah Anggie Wahyuni, quien participa en estas operaciones.
La especialista, de 25 años, acumula más de 300 horas de vuelo en apenas tres años desde que comenzó a participar en misiones de modificación meteorológica.
✈️ Indonesia intensifica las operaciones
La estrategia no es nueva para Indonesia. La primera operación de siembra de nubes en el país se realizó en 1977, originalmente con el objetivo de aumentar las reservas de agua de una presa.
Sin embargo, las autoridades han incrementado considerablemente su utilización.
De acuerdo con la agencia meteorológica BMKG, Indonesia realizó 252 operaciones de siembra de nubes entre 2021 y agosto de este año, frente a las 85 registradas durante la década anterior.
Aunque muchas de estas operaciones estuvieron destinadas a generar lluvias en zonas alejadas de regiones afectadas por inundaciones, otras tuvieron como propósito combatir incendios forestales o mantener húmedas las turberas.
El gobierno anunció además que cuenta con decenas de helicópteros y aviones preparados para participar en estas tareas.
🚒 Miles de bomberos combaten las llamas
A pesar de la estrategia aérea, la mayor parte de los esfuerzos para contener los incendios continúa realizándose desde tierra.
Actualmente, alrededor de 50 mil bomberos participan en las labores de emergencia y control de incendios.
Indonesia también utiliza satélites y patrullas terrestres para localizar focos de fuego, mientras desarrolla proyectos destinados a recuperar la humedad de las turberas.
⚠️ Expertos cuestionan su efectividad
La siembra de nubes no convence a todos los especialistas.
Uno de los principales cuestionamientos es que la técnica depende de la existencia de nubes adecuadas, precisamente cuando durante la temporada seca suelen ser escasas.
“Su eficacia será muy baja debido a la falta de nubes”, advirtió Putu Santikayasa, profesor de hidroclimatología de la Universidad IPB.
También existen dudas sobre la dificultad para medir con precisión cuánto de la lluvia generada puede atribuirse directamente a la intervención humana, además de preocupaciones relacionadas con el costo de las operaciones y el uso extendido de yoduro de plata.
Budi Harsoyo, director de modificación meteorológica de BMKG, reconoce que se trata de una medida temporal y la describe como “un esfuerzo de mitigación, no una solución permanente”.
🌳 El problema va más allá de los incendios
Organizaciones ambientalistas advierten que concentrarse únicamente en provocar lluvias podría dejar de lado las causas estructurales de los incendios.
Entre ellas se encuentra la transformación de grandes extensiones de selva tropical y turberas.
Las turberas son ecosistemas capaces de almacenar enormes cantidades de carbono cuando permanecen húmedos. Sin embargo, cuando se secan, la materia vegetal acumulada puede convertirse en un combustible altamente inflamable y hacer que los incendios sean difíciles de controlar.
🌫️ El humo también afecta a otros países
Los incendios forestales de Indonesia suelen provocar grandes columnas de humo que se desplazan hacia países vecinos como Malasia y Singapur.
En los últimos días, la contaminación atmosférica aumentó considerablemente en la parte malasia de Borneo, al grado de que varias escuelas tuvieron que cerrar.
Además de intentar generar lluvias, las autoridades indonesias han reforzado las acciones para volver a humedecer las turberas y detectar incendios mediante tecnología satelital.
🚨 El Niño aumenta el riesgo
La emergencia ocurre en un contexto especialmente complicado debido a un potente episodio de El Niño, fenómeno climático que modifica los patrones de viento, presión atmosférica y precipitaciones a escala global.
En Indonesia, El Niño suele favorecer condiciones más secas y aumentar el riesgo de incendios de gran magnitud.
Las autoridades también buscan combatir las quemas utilizadas para despejar terrenos. Aunque las grandes plantaciones tienen prohibido utilizar fuego para esta actividad, los pequeños agricultores cuentan con excepciones, y esta práctica continúa siendo señalada como una de las principales causas de los incendios.
El ministro de Medio Ambiente pidió a los gobiernos locales de las regiones más vulnerables reforzar las patrullas preventivas y aplicar multas e incluso penas de prisión contra quienes realicen quemas ilegales.
La magnitud de la emergencia ya encendió las alarmas: la superficie quemada durante la primera mitad de este año supera la registrada durante todo 2023, cuando también se presentó un episodio de El Niño.




