Expertos advierten riesgos en propuesta para que sindicatos influyan en asignación de plazas docentes

La propuesta para eliminar el actual sistema de asignación y promoción de plazas docentes ha generado un intenso debate entre especialistas en educación, quienes advierten que cualquier modificación debe garantizar transparencia, equidad y criterios basados en el mérito profesional.
La discusión surgió luego de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) planteara a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) una ruta de trabajo orientada a derogar la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm) y construir un nuevo mecanismo para el ingreso, promoción y reconocimiento del personal educativo.
Tras la propuesta, la CNTE difundió un documento interno en el que analiza la posibilidad de mantener su movimiento de protesta o realizar un repliegue estratégico para dar seguimiento a las negociaciones con el Gobierno federal.
Dentro de los planteamientos presentados por la organización magisterial se encuentra la recuperación de mecanismos de participación directa del gremio en la administración de plazas y estructuras laborales del sector educativo.
Esta posibilidad ha despertado inquietudes entre especialistas. Marco Fernández, coordinador del Programa de Anticorrupción y Educación de México Evalúa, sostuvo que la administración de plazas debe permanecer bajo responsabilidad del Estado mexicano y no depender de organizaciones sindicales.
Por su parte, Alma Maldonado, investigadora especializada en políticas educativas, señaló que otorgar mayor influencia a los sindicatos en estos procesos podría abrir espacios para decisiones sujetas a intereses políticos en lugar de criterios estrictamente profesionales.
La académica enfatizó que los procesos de contratación y promoción deberían mantenerse independientes de cualquier organización gremial para garantizar igualdad de oportunidades entre los docentes.
En la misma línea, Érik Avilés, representante de Mexicanos Primero, destacó que el principal objetivo debe ser preservar mecanismos transparentes y verificables que aseguren que los ascensos y nuevas contrataciones se otorguen con base en capacidades, preparación y desempeño.
Mientras continúan las negociaciones entre las autoridades educativas y la CNTE, el debate sobre el futuro del sistema de asignación de plazas se mantiene abierto, con opiniones divididas entre quienes impulsan una mayor participación sindical y quienes consideran indispensable fortalecer los mecanismos institucionales para garantizar la transparencia en el sector educativo.




